"Cada oficial, cada policía debe prestar atención debida a todos y en particular a las comunidades más vulnerables: la niñez, la adolescencia, las mujeres, las parcialidades indígenas", fue el mensaje que dio ayer el presidente de la República, Fernando Lugo, a los uniformados, durante un acto en el Colegio de Policía, en Luque.
En la ocasión, el mandatario tomó juramento al comandante Federico Acuña y al subcomandante Celso Benítez. Estuvieron presentes el vicepresidente, Federico Franco; y el ministro del Interior, Rafael Filizzola.
En su discurso, Lugo dijo tener la convicción y la confianza en que ya no habrá trato preferencial por parte de los policías, y de recuperar a los mismos del servicio privado para "combatir los desarmaderos, las casas de empeños irregulares, y nos protejan en los ómnibus y en las calles, y ser el brazo ejecutor de la ley a cargo del Poder Judicial".
Consideró que mucho se ha hecho, pero se seguirá hacien-do, en pos de que la Policía Nacional recupere su dignidad.
En un momento dado, haciendo alusión a los nuevos comandante y subcomandante, destacó la trayectoria de ambos y les deseó éxitos en sus funciones. Agradeció asimismo el trabajo realizado por el comandante saliente, Fidel Isasa.
"Tienen una foja de servicio importante, que nos hace creer que posibilitarán los cambios que la institución policial necesita para la lucha frontal con-tra la corrupción y el respeto irrestricto de los derechos humanos", dijo Lugo, haciendo alusión a Acuña y Benítez.
Aseveró que la Policía Nacional es la institución gravitante para alcanzar la gobernabilidad pacífica y democrática, desarrollando un servicio de proximidad que restablezca la confianza en los barrios, las compañías rurales y ciudades de todo el país.
Alegó que no existen países, sociedades ni instituciones perfectas, "pero estamos en camino". Invitó a los uniformados a apostar una vez más por el país con la seriedad, la profesionalidad y la honestidad que el tiempo moderno exige.
DESFILE Y BOCADITOS. El acto culminó con un desfile, y posteriormente Lugo compartió un brindis con los uniformados. Recién en ese momento, alrededor de las 17, pudo probar bocado, ya que antes de salir del Palacio de Gobierno había dicho a los periodistas que aún no había comido nada y que apenas 17 minutos durmió la siesta.
"GANAR LA CONFIANZA"
El nuevo comandante de la Policía Nacional, Federico Acuña, habló de los principales desafíos que le espera a la institución, tras jurar en el cargo. Mencionó la necesidad de ganar la confianza de la ciudadanía y recuperar el prestigio. Abogó por la plena integración entre la institución policial y el pueblo.
Valoró en un momento dado la labor desempeñada por el comandante saliente, Fidel Isasa, reconociendo que el mismo tuvo que comandar la nave policial en tiempos difíciles.
Isasa, quien también pronunció un discurso de despedida, hizo alusión a los momentos difíciles que le tocó enfrentar, pero que supo sortear los obstáculos.
Se refirió a Acuña diciendo que tiene toda la capacidad para estar al frente de la institución policial y que luchará con ventaja, ya que el nuevo Gobierno se comprometió a devolver la fuerza que precisan las instituciones.