El presidente de la Industria Nacional del Cemento (INC), Diego Ferreira, dijo que en la planta en Villeta ya se comenzó a entregar un promedio de 35 mil bolsas de cemento por día, mientras que en Vallemí, otras 12 mil bolsas, lo que totalizan un promedio de 45 a 47 mil bolsas por día.
Esto significa que la INC podrá abastecer al 78 a 80% de la demanda de cemento en el país, indicó, y agregó que por el momento el motor del molino se encuentra trabajando en buenas condiciones. De todas formas, Ferreira recordó que el nuevo motor podría llegar en octubre a noviembre próximo, con lo que ya se estaría solucionando en gran medida el problema de desabastecimiento.
Indicó que se encuentran analizando varios proyectos para impulsar a la INC hacia una mayor eficiencia.
"Tenemos varios planes, un plan integral, necesitamos abocarnos a los programas de producción, optimización de todas las líneas, la ampliación de la planta industrial con la compra de otro molino vertical, una embolsadora nueva, el cambio de combustible, a fin de que ya no ocurran los problemas que sufrió la industria en los últimos meses", puntualizó.
Ferreira dijo que para enero del 2010 ya se tendrán todas las maquinarias nuevas y en ese aspecto ya se garantizaría una mayor operatividad de la misma. Resaltó que el gobierno está analizando el sistema a ser utilizado para la oxigenación financiera de la cementera estatal.
En ese marco se habla de la capitalización de la entidad a través del sector privado, e inclusive del propio Estado a través de los préstamos internacionales. La industria del ramo es un sector muy rentable y si se trabaja en forma puede dejar sus ganancias al propio Estado.
Es importante recordar que en los últimos meses la planta fabril del ente sufrió constantes deterioros en cuanto a sus máquinas, el motor del molino sufrió varias averías en los últimos tiempos.
Esto produjo el cese en la entrega normal de cemento, lo que a su vez trajo la paralización del sector de la construcción.
Varias obras como las que se realizan en la zona de Itapúa, dentro del plan de terminación de Yacyretá, quedaron varadas y miles de obreros sin poder trabajar.
Según los propios empresarios de la construcción, alrededor de 120 mil obreros dependen en forma directa del sector y como consecuencia de la escasez de cemento, varillas de hierro y gasoíl, el 50% de los mismos quedaron cesados en los últimos días en diferentes emprendimientos.