Para operar como oficina de asuntos internos e investigar la corrupción que pueda afectar al MOPC y eventualmente al sector privado relacionado con las obras, el doctor Alejandro Nissen actuará en una Unidad de Transparencia y Participación Ciudadana, gracias a un préstamo del BID.
Con esto, se podría investigar también a las empresas constructoras, ya que "existe información de que hay demasiadas irregularidades que parten desde el mismo momento de la licitación, desde los pliegos de bases y condiciones, que podrían ser analizados de manera aleatoria", tal como lo indicó el profesional.
En cuanto a algunos funcionarios corruptos, dijo que ninguna garantía procesal se va a violar, y que todo será estructurado de acuerdo con la ley: "El que no guste de trabajar tendrá la puerta abierta para buscar otros rumbos", adelantó Nissen.
En principio, unas 13 personas trabajarán en la unidad, algunas de ellas vinculadas a la Fiscalía. Sobre la metodología, el abogado dijo que se buscará revertir la situación clásica en que algunas empresas se presentan como constructoras y también como fiscalizadoras en otros proyectos.
"Otro gran inconveniente está relacionado a los repuestos, combustibles, cubiertas, con un descontrol absoluto; así como las cuestiones relacionadas con los funcionarios que no reunirían las condiciones o las cualidades para ocupar los cargos; es gente que se presenta como profesional y no es tal", ejemplificó.
Respecto de la financiación del BID para la unidad, dijo que todo será comunicado, ya que se denomina "de participación ciudadana". Se hará, según el profesional, un monitoreo y control, que coincide con la intención del ministro de Obras Públicas, Efraín Alegre, para que todo se sepa. "Seguramente que a muchos les va a molestar, ya que se trata de transparentar la gestión, y se tendrá tolerancia cero", agregó.