Tan solo a través de un adelanto en concepto de royalties o compensación se podría concretar el ofrecimiento de mayores recursos financieros hecho por Inácio Lula Da Silva, presidente del Brasil, a su par paraguayo, Fernando Lugo, según el análisis del ingeniero Ramón Montanía, experto hidroeléctrico.
Paraguay recibe del Gobierno brasileño un monto por compensación por cesión de energía, pero no es que Itaipú en este caso abona, sino que el Paraguay recibe anualmente la cantidad de 100 millones de dólares.
"Mientras nuestro país quiere enfocarse exclusivamente en la reivindicación por la gestión de Itaipú, Brasil está ofreciendo otros proyectos de desarrollo e incluso ofrecería financiar la construcción de la línea de 500 kV, a ser instalada entre la subestación margen derecha de Itaipú y Asunción", refirió.
Con relación a las medidas administrativas que implementará Itaipú, gracias a la firma del documento entre Mateo Balmelli y Jorge Samek, directores paraguayo y brasileño de la binacional, respectivamente, Montanía opinó que se presenta con tal escrito un avance significativo, ya que la apertura de la entidad se dará por fin hacia el Congreso Nacional, que por largos años encontró una barrera con los pedidos de informe solicitados.
Sin embargo, el analista es defensor de la posibilidad de hacer auditorías por medio de la Contraloría General de la República de Paraguay, y del Tribunal de Cuentas brasileño, cuestión que aún queda por resolver a nivel de ambas partes.
"Tenemos que ver a Itaipú como una empresa, donde Paraguay es propietaria en un 50%. Cualquier sobrefacturación que pueda realizarse incluso en el Brasil, también afecta a la empresa como tal y a los intereses de nuestro país. Muchas veces, esto no se tiene en cuenta", puntualizó Montanía.