Tras salir de su casa raudamente a las 5.35, Fernando Lugo se dirigió e ingresó a los 10 minutos en el Instituto Radiológico Calvo de nuestra capital.
Luego de unos 30 minutos de espera, los guardias y su médico de cabecera, doctor Néstor Martínez, salieron del centro de análisis clínicos de manera ajetreada.
Fugazmente, el doctor Martínez explicó a los medios que el presidente Lugo fue a realizarse un "estudio venoso" con el cual completa el chequeo de una pierna. Según el médico, el mandatario "está superbién" de salud, pese a padecer de várices.
Lugo ya había sido visitado el domingo a la mañana por su médico y es de público conocimiento que posee problemas de las venas.
Consultado por la prensa, el doctor Martínez dijo que el presidente cuenta con antecedentes de aneurisma en su familia, pero que ello no reviste gravedad.
Sin embargo, un hermano de Lugo que vivió en Europa murió de dicha enfermedad. También su padre falleció a causa del aneurisma.
Al llegar al Palacio de Gobierno, al presidente se lo vio radiante y sano, e incluso caminó desde la sede de gobierno hasta la Plaza de Armas, donde participó de la inauguración de un monumento.